Siempre he sido así, eso creo, pero que raro fue darme cuenta de que el prototipo de persona que yo idealizaba para mi se había desvanecido en su totalidad. Todo cambio desde el primer momento en que me descubrí pensando en ella de una forma especial, tuve miedo, no lo niego, pero era algo que no podía evitar, más aun si ella también me daba a entender que le estaba pasando lo mismo que a mi, en un comienzo creí que era un juego pero me equivoque, todo cambio drásticamente, pasamos de ser amigas a ser amigas especiales, cada día nos fuimos uniendo mas, nos fugábamos de clases para estar mas rato juntas, compartíamos cada momento, era algo sensacional que sin duda disfrutábamos, fue así como fueron pasando los días en donde cada instante era un hito en esta historia; pues si, cada segundo a su lado marcó completamente mi vida, y hoy por mas que intente borrar todo lo ocurrido, no puedo.
En este momento se me vienen a la mente todos lo recuerdos de aquel momento en el que se me declaro, un momento que lleno mi mente de gran confusión, estábamos en el “pre-u”, un lunes como cualquiera, solo que nadie imaginaba lo que estaba a punto de ocurrir, llegue a clases luego de haber estado parte de la tarde con mi pololo, estaba sentada afuera como era de costumbre, esperando a mis amigas para entrar a clases de lenguaje, algo agotador por decir lo menos. Me pare para cruzar la calle, era hora de entrar y a lo lejos la divise, venia radiante como siempre, a pesar del frío que hacia en esa tarde de septiembre, traía algo en la mano, era una gerbera, me dijo que la cuidara, que el tallo estaba un poco frágil, era un regalo y yo la acepte con mucho gusto, entramos a clases y ocurría algo muy extraño, no me hablaba y eso era algo fuera de lo normal, salimos a recreo y perecía ser una tarde como cualquier otra, volvimos a clases y yo lo pregunte que era lo que pasaba, no dudo en responder, tomo su teléfono y se puso a escribir, me paso lo que había escrito, pesque el celular y me dispuse a leer, fue sorprendente, no creí que dos palabras tan simples como lo son “me gustas” pudieran volcar dos vidas así como si nada, trate de reaccionar con humor, pensé que era un chiste y me dijo que no, que no sabía como estaba ocurriendo y yo le dije que a mi me estaba pasando lo mismo, estuvimos hablando por papelitos toda la segunda hora y cuando salimos lo único que atine fue a darle un gran abrazo y decirle que no se preocupara, que todo iba a estar bien, la acompañe un rato hasta que llego su pololo y me fui, me fui caminado, tratando de encontrar alguna señal, algo que me dijera lo que tenia que hacer y bueno , no la encontré, llegue a mi casa y me puse a escribir una carta, al otro día teníamos clases y de una y otra forma nos tendríamos que ver la cara en algún instante, ese fue el comienzo de la historia. Todo iba rápido y complicado, cada día se nos hacia mas difícil estar lejos, pero ocurrió el primer quiebre, no recuerdo muy bien como comenzó la conversación solo sé que ese día me quería morir, las ilusiones que tenia con respecto a esta “relación” se estaba desvaneciendo y me dolía el alma, estaba llena de confusión y de un cariño que no tenia nombre, llore como nunca lo había echo, pero nada seria en vano, me sentía miserable, pues sentimentalmente le estaba siendo infiel a mi pololo y ambas estábamos llevando una segunda vida, lo único que quería era gritar todo lo que estaba sintiendo, pero no podía, tenia miedo y mas aún incertidumbre, a los pocos días todo entre ella y yo volvería a ocurrir y fue en la víspera del cumpleaños de mi mamá cuando nos dimos el primer beso, algo raro, sin duda, pero especial, dar un beso nunca se me había echo tan complicado, los nervios hacían temblar todo mi cuerpo, sentía el corazón en la boca casi a punto de salir.
Al poco tiempo termine con mi pololo las cosas no iban bien y fue la excusa perfecta para dejar de sentirme como basura, ya había pasado mas de un mes de todo lo que había pasado en el pre-u, pero ese episodio no seria el único relevante, el lunes 22 de octubre ella me pediría pololeo, de una forma muy poco usual en el colegio, estábamos a fuera del baño y me dijo que la esperara, saco una hoja de cuaderno, escribió algo, me lo paso y yo me fui a clases, llegue a la sala y leí el papel, no recuerdo exactamente cada palabra que decía, era algo así como: sabes que esto para mi es importante, que no es un juego, es por eso que, ¿aceptarías ser mi novia?, en m i cara se formo una gran sonrisa, llena de nervio y ganas de responder luego, pero me haría esperar, esa tarde yo me iría temprano, no tenia nada planificado, así que me fui a su casa, estuvimos toda la tarde antes del pre-u juntas y de mi boca no salía ninguna respuesta, pasaron las horas y en clases yo le dije que si, la reacción fue innata, de golpe una gran sonrisa, yo me sentía como en las nubes, algo muy especial estaba ocurriendo en interior.
Todo se estaba volviendo muy intenso entre nosotras (la palabra intenso define de una forma muy resumida todo lo que estaba pasando), todo se hacia cada vez mas complicado por decirlo de alguna forma, ya quedaban pocas semanas de clases y era increíble darse cuenta como los meses habían pasado tan rápido….Nadie se podía dar cuenta de lo que estaba ocurriendo pues el caos seria irreparable….
Con el tiempo se me han ido olvidando algunos detalles de esta historia, pues he querido borres en cierta forma todo lo que ha pasado con ella y por mas que lo he tratado no puedo…. Entro en mi vida y parece que no tiene la intención de irse de ella .
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