Cada Cosa Tiene Su Significado

jueves, 26 de febrero de 2009

esta es una historia nueva

Un encuentro por MSN

No recuerdo muy bien como comencé a hablar con ella, sé que estaba en un una pagina de lesbianas metida en el chat, buscando gente con quien hablar, llevaba unas pocas semanas soltera, y mi planes rutinarios se habían desvanecido por completo, porque luego de terminar una relación de mas de un año era complicado dejar atrás la monotonía, necesitaba conocer gente nueva, hable un poco con un par de chicas que en realidad no me llamaron la atención, pero de pronto apareció ella, le di mi MSN pues para mi era mas cómodo hablar por ahí. Me agrego y fue en ese entonces donde entablamos una conversación, la primera vez fue como cualquier otra, nos preguntamos esas típicas cosas que se preguntan por Internet e incluso creí que seria la primera y última vez que hablaría con ella.

La segunda vez fue especial, una conexión extraña me hacia no dejar de hablar, quería saber todo de ella, era casi 6 años mayor que yo, estaba soltera y buscaba a alguien especial, miles de cosas hacían que yo quisiera estar con ella, a pesar del poco tiempo que llevábamos hablando y de las distancia que se interponía entre nosotras, deseaba que esa tarde, bueno casi noche jamás terminara, por eso y sin pensarlo de una forma indirecta la pedí su numero de celular, ella no dudo en dármelo. No sabia que pensar, realmente era muy extraño, pocas palabras me hacían sentir en las nubes, estaba callada no sabia que decir, así que pesque mi teléfono y me decidí a mandarle un mensaje, decía algo así como: “que pena solo verte por fotos, que pena que nunca te pueda alcanzar, que pena me da escuchar tu nombre por pensar que contigo nunca podré estar”. Algo romántico ¿o no?, después de eso seguimos hablando por MSN por algunos minutos mas, luego ambas decidimos desconectarnos, pero sin duda seguimos hablando por mensajes de textos, era extraño, pero en cierta forma tenia algo de picardía, de ahí jamás pudimos dejar de hablar por mensaje, por celular, teníamos que estar constantemente la una sabiendo de la otra.

Que loco, aunque hasta ese entonces no teníamos planeado conocernos en persona, ella vivía a 8 horas y media de donde yo vivo, así que era algo casi imposible, pero de un día para otro, en menos de una semana de hablar por primera vez, ella decidió viajar, fue algo improvisto, realmente me daba mucho que pensar, una sensación de gusto, alegría y ansias por conocerla se enredaban en una sensación de terror e incertidumbre, ¿podría ser verdad lo que estaba pasando? ¿Podría ser que me atraía una mujer sin ni siquiera haberla visto en persona?, me preguntaba una y mil veces si ella estaba sintiendo lo mismo que yo, pero la única forma de sacarme las duda era aceptando su propuesta de dejarla viajar y juntarnos.
Los días pasaron rápido, y a pesar de que hablábamos cada media hora por teléfono, no hallaba la hora de verla, tocarla y besarla si era posible, creo que en una semana la conocía por completo, había algo en ella que me hacia sentir muy feliz.

Llego el día del encuentro, pensé que estaría muy nerviosa y que quizás producto de estos no sabría que decir, pero fue todo lo contrario, conversamos como muchas veces lo hicimos por teléfono, era perfecta, cumplió con cada una de mis expectativas, en persona se veía mas chica, pero al escucharla hablar demostraba una gran madurez, eso me atrajo completamente, como muchas cosas más que me encantaron de ella, el día a su lado se paso volando, no quería que terminara, me encantaba su compañía, no quería dejarla ir, pero yo había prometido volver temprano a mi casa y ella tenia que viajar, de una u otra forma nos teníamos que separar, la fui a dejar al lugar a donde se estaba quedando y ahí nos dimos nuestro primer beso, creo que al sentir sus labios por primera vez supe que jamás podría dejar de besarlos, ella me volvía loca por completo, había pasado una semana desde que hablamos por primera vez y una cuantas horas de vernos visto, pero sentía que la quería , como nunca creí hacerlo, se estaba haciendo tarde así que decidió acompañarme a tomar el bus, yo no me quería ir , así que deje pasar a algunos buses hasta que me di cuenta que era un poco difícil volver a esa hora a casa, no me quedo de otra que quedarme con ella, aunque era lo mejor que me podía estar pasando, no quería separarme y ese momento trataría de alargarlo lo mas posible, nos comimos a besos esa noche, conversamos, nos reímos y nos dimos cuenta que desde ese día tendrían que pasar muchas cosas para volvernos a separar, se había convertido en mi novia, mi mujer, mi polola, mi todo, tendríamos que ser pacientes para que esta relación funcionara, tendríamos que basarnos en el respeto y la confianza pera que todo esto funcionara…

Hoy no sé que es lo que pueda pasar en el futuro, en unos días o que, pero quiero vivir cada segundo, cada momento de esta relación, una relación que comenzó de una forma muy extraña pero que me hace feliz….

No hay comentarios: